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Un azul más profundo.- “… tus profundos ojos sin fin, que permanecen quietos mientras todo el mundo gira. Tu reflejo escurre tras un espejo de agua, y miras sumido en tus pensamientos que se deslizan dentro de tu corazón de latidos fríos, tu cerebro que hecha chispas y tu mente que desparrama colores pasteles por tu rumbo en el universo.
Tus profundos ojos sin fin leen, un montón de líneas de un libro que se ondean como el mar y se pierden en el desliz de su imagen descompuesta. Lo es todo, te enamoras de ella, llegas a un lugar quieto que sabe guardar lo que dices. Se me hace tarde para llegar completamente a ti, te estoy esperando para quedarme aquí para siempre.
Tus profundos ojos sin fin se pierden en el azul profundo del cielo de la noche, quien permanece quieta toda la noche por un momento, quien permanece quieta por un momento para ti, para siempre…” Tus profundos ojos significan un fin…
Ayer dejé la puerta abierta. Mi corazón gira como el mundo, cuando mi mente hecha chispas e incendia la habitación blanca. Mi cabeza duerme recargada sobre las nubes dentro de un taxi de periódico y empiezo la caminata al otro lado como en Lucy en el cielo y con diamantes. Caigo entonces al fondo y permanezco mirando hacia arriba, donde se asomaban los habitantes del mundo de mi imaginación. Abajo, el viento mese despacio la copa de los árboles, dándoles un baile en dónde todas sus hojas se abrazan como si se extrañaran. La imagen se descompone, se opaca pero brilla, se separa de sus capas y me muestra la infinita variedad de planos, entonces se derrite en mi ojo. El tiempo no importa en la cama de flores amarillas, y sigo dormido en este suelo oscuro lleno de huecos transparentes en la tela. El amor explota, sólo necesito caminar despacio hasta que el derrame termine. Ella ríe debajo del árbol en la tarde del miércoles, aquella plaza dormía en los recuerdos de los desaparecidos de la isla. Las sombras salían por encima de sus propios dueños. Ondeamos y reíamos, el ruido se dilata y bailo a su ritmo triste, qué abre imágenes y las arrastra sin mucho ruido. Mucha gente está observándonos, se suicidan de risa y hacen que me aturda y pierda mi concentración. Escuchaba algunas palabras que conformaban frases largas que no comprendía, que trataban de acomodarse en mi sonido descompuesto, donde se transformaban en un montón de objetos y algunos otros que desprendían luz de su contorno, divididos de mí por un espejo. De pronto creí que el mundo se había detenido. Miro perdido en el mar de las letras. Ella es real, pero no existe.- Miau
